Proyección institucional e internacionalización

Debido a su especial condición de universidad estatal, es crucial que la UNED mantenga una relación fluida con conjunto de la sociedad española, con el Parlamento donde se aprueban nuestras normas y presupuesto, y con el gobierno. Para ello resulta fundamental desarrollar una actividad institucional intensa que nos ponga en relación directa con los representantes políticos y con los diversos sectores sociales, empresarios, sindicatos y con administraciones autonómicas y locales. Hay una serie de acciones en este terreno que la UNED ha dejado de hacer y que le han llevado a reducir tremendamente su proyección institucional, y a tener que afrontar situaciones sobrevenidas que demuestran la insuficiente relevancia de nuestra universidad para los legisladores (como la disposición final 1ª de la Ley 3/2017 de PGE para nuestros profesores tutores, o los problemas derivados para nuestros centros asociados de la Ley 27/2013).

Esta candidatura propone impulsar un conjunto de iniciativas con las que volver a situar a la UNED en un espacio social destacado.

  • Como universidad pública de carácter estatal y cuyo presupuesto está sometido a la aprobación del Parlamento (sin que en nuestra comunidad universitaria se planteara el menor debate al respecto), plantearemos que el rector o la rectora de la UNED comparezca con carácter anual en la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados para informar de nuestra evolución y actividades, de manera que sea posible contrastar directamente con los distintos grupos nuestras necesidades como organización y conocer al mismo tiempo lo que la sociedad espera de nosotros.
  • Entre las medidas de proyección institucional se incluye adoptar un papel más activo en el seno de la CRUE y sus comisiones sectoriales. Actualmente nuestra presencia es marginal: no ostentamos ninguna de las 10 presidencias de comisiones sectoriales y ni siquiera participamos como vocales en alguna de ellas. Nuestra única participación se limita a la presidencia de un grupo de trabajo en Sostenibilidad. Para revertir esta situación, trabajaremos intensamente para cambiar esta situación, especialmente en lo que concierne a los siguientes grupos de trabajo:
    • Enseñanzas online (comisión de Asuntos Académicos).
    • Diversidad y Discapacidad (comisión de Asuntos Estudiantiles).
    • Audiovisuales y Multimedia (comisión de Comunicación).
  • La presencia y la representación institucional de la UNED en otros foros académicos, universitarios, sectoriales o de especialización, no está adecuadamente articulada. Las acciones en este ámbito comprenden dos niveles:
    • Por un lado, son muchos los profesores y compañeros del personal de administración y servicios que están presentes en multitud de espacios institucionales y de la sociedad civil con un alto impacto y relevancia social. Proponemos apoyar esa presencia y hacer un mejor difusión de los logros que suponen esas iniciativas a nivel institucional.
    • Pero además de esa representación particular, la UNED necesita ampliar su presencia social en ámbitos que van más allá del espacio sectorial que es propio de la enseñanza a distancia. Actualmente, vemos como en este campo están cada vez más presentes las universidades presenciales, pero, sin embargo, desde la UNED no se ha incrementado nuestra presencia en los foros de política universitaria general. Plantearemos una iniciativa para compensar ese vacío institucional e impulsar nuestra presencia en todo tipo de iniciativas académicas y sociales donde se propongan temas relacionados con la investigación y la educación superior en su conjunto.
  • Proponemos relanzar la acción del Consejo Social, de manera que no solo tenga una proyección interna, sino que suponga un verdadero punto de apoyo a la acción institucional de la UNED hacia la sociedad. Resulta muy grave que el Consejo Social, que es el órgano de relación de la sociedad con la universidad, lleve cinco años sin presidencia efectiva, con lo que el organismo ha visto reducida su actividad a un mínimo vegetativo. Estamos perdiendo una oportunidad para trasladar al gobierno y a la sociedad nuestras necesidades y nuestras posibilidades de futuro.
  • Asimismo, proponemos definir con precisión el papel de la Fundación UNED como instrumento de proyección social y apoyo a la actividad general de la UNED, en particular en relación con la formación permanente, la transferencia y la difusión del conocimiento. La FUNED puede ser un apoyo decisivo para impulsar las relaciones de la universidad con la sociedad, las actividades relacionadas con los antiguos estudiantes, la búsqueda de recursos y el apoyo a nuevas formas de mecenazgo. Mantener una plena transparencia del funcionamiento la FUNED, así como de las actividades de transferencia realizadas por el PDI ayudará a potenciar esta nueva misión de la universidad. Se explorarán y revisarán las experiencias de otras universidades a la hora de extraer el máximo rendimiento a la FUNED, definiendo con precisión su vinculación con la universidad, adaptándose y eligiendo el marco legal adecuado para que sea efectivamente una pieza activa del conjunto de la UNED.
  • En el terreno de la proyección internacional, consideramos que no debería ser un objetivo aislado y reducido a un vicerrectorado específico, sino una actuación transversal presente en las diversas unidades y proyectos (investigación, producción de cursos, facultades, escuelas, etc.). La oferta de servicios académicos y de investigación de la UNED internacional debe orientarse en el sentido de incluir a alumnos extranjeros, nuevos tipos de emigrantes, etc.,  para facilitarles la continuidad del estudio y la investigación, además de potenciar los aspectos culturales y de difusión del conocimiento que pueden realizarse desde la UNED en el exterior.
  • Proponemos recuperar el nivel de reconocimiento internacional de las titulaciones de la UNED, trabajando activamente para conseguir una plena acreditación de nuestros planes de estudio de grado y máster sobre todo en aquellos países donde históricamente el atractivo de nuestra formación ha sido más alto, como ocurre en el ámbito iberoamericano.
  • Respecto de los centros en el extranjero, proponemos reorientar su acción para ir más allá de ser un simple punto para exámenes, puesto que en su diseño actual no dan un servicio eficaz a los estudiantes en el extranjero, que tienen que desplazarse distancias enormes para examinarse por la UNED. Proponemos revisar ese modelo y sobre todo, incrementar las acciones de dinamización de los centros de apoyo para convertirlos en lugares de encuentro y generación de comunidades de aprendizaje activas. Además, se reforzará su acción como espacios de presencia cultural española, unidades de apoyo para el avance en proyectos de cooperación e investigación con las universidades nacionales correspondientes y, en particular, con universidades presenciales de prestigio en Iberoamérica y en Europa que han avanzado con mucha rapidez en la enseñanza digital a distancia.
  • Como se ha indicado en el capítulo 3, impulsaremos una estrategia global para la implicación de los antiguos estudiantes de la UNED. De igual manera, y con una perspectiva de desarrollo institucional, es importante desarrollar una buena política en relación con nuestros alumni. Además de continuar con el actual apoyo a la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la UNED debemos promover un servicio propio de atención a los alumni con un carácter institucional, siguiendo modelos existentes en otras universidades a distancia. Mantener la vinculación con nuestros antiguos estudiantes, ofrecerles una carta de servicios y ventajas será una fuente muy importante de beneficios y prestigio social, además de suponer una inyección de conocimiento y experiencia para nuestra organización y nuestros estudiantes más jóvenes.
  • La relevancia social de la UNED ha sido siempre uno de nuestros rasgos distintivos y sin duda sigue siendo una de nuestras fortalezas. Por ello, proponemos potenciar la acción social dirigida hacia nuestros estudiantes en riesgo de exclusión o con algún tipo de discapacidad, nuestros programas en Centros Penitenciarios y nuestra atención a los españoles en el exterior. Nuestra actividad en estos ámbitos debe ampliarse a nuevos campos como el voluntariado social (la oficina del voluntariado de la UNED lleva años inactiva) o la atención a la situación de los refugiados y sus estudios universitarios, área en la que otras universidades han realizado acciones mucho más decididas que nosotros.