Propuestas para los profesores tutores

Los profesores tutores son fundamentales para que la UNED sea capaz de escalar sus enseñanzas y ofrecer un servicio masivo y de la máxima calidad. Cumplen una función esencial en la personalización de la enseñanza a distancia, y constituyen una pieza clave en nuestro modelo metodológico. Gracias a este colectivo, la UNED ha podido acercar la enseñanza  universitaria a miles de estudiantes y dinamizar los cursos virtuales en las enseñanzas de grado y master. Esa labor es aún más importante cuando el objetivo es prestar un mejor servicio al alumnado dentro del modelo de Bolonia, que demanda una atención más próxima y continuada.

Nuestras propuestas para los profesores tutores buscan principalmente reconducir la deriva seguida en los últimos años que ha generado unas enormes disfunciones en la labor tutorial y una indefinición en sus tareas, sin revertir su precaria situación laboral.

Para conseguir que la UNED disponga de un sistema de enseñanza actual y a la altura de los tiempos, es preciso redefinir las actividades docentes de nuestros profesores tutores, recuperar sus funciones de acompañamiento al estudiante e insertarlas en la dinámica de los equipos docentes de un modo armónico. Al mismo tiempo resulta imprescindible establecer una nueva fórmula de vinculación laboral con la UNED para superar la relación reglamentada por el Real Decreto 2005/1986, que no se ajusta al trabajo que desempeñan en la actualidad ni al que consideramos que deben realizar en el futuro, y que genera disfunciones tan graves como las que afectan a los pensionistas de clases pasivas.

Nuestro compromiso con los profesores tutores incluye establecer con claridad sus derechos, deberes, competencias necesarias y actividades docentes, para que se produzca una adecuada coordinación funcional con los departamentos universitarios. Las tutorías presenciales, entendidas como clases magistrales o que replican el manual de la asignatura, no tienen demasiado interés para un número creciente de estudiantes. Y, sin embargo, todos se beneficiarían de participar en actividades de aprendizaje activas, reconocidas en la evaluación, que permitan desarrollar competencias aplicadas. A la par, todos necesitan una mayor atención individualizada, tanto mediante comunicación presencial como en red, con un contenido y horario flexibles, para conseguir desarrollar su conciencia de pertenencia a una comunidad de aprendizaje.

Para conseguir esos fines e incorporar plenamente a nuestro modelo las fortalezas de los profesores tutores, serán necesarias medidas como las siguientes.

  • Propuesta al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades para regular la figura del profesor tutor de enseñanza a distancia, en la que se considere la actividad tutorial como actividad docente universitaria y que dependa funcionalmente de los departamentos. La UNED debe liderar la definición del profesorado tutor como una categoría docente más del sistema universitario español, con todos sus derechos y deberes, y diferente de todas las actualmente existentes.
  • Como las demás figuras docentes, la del profesor tutor de enseñanza a distancia tendrá sus características propias y estará vinculada a unas tareas concretas, en tres niveles de atención:
    • Participación en asignaturas de grado y máster, principalmente mediante apoyo directo al estudiante, como encargados de realizar actividades con metodologías activas que permitan desarrollar destrezas prácticas y, en consecuencia, bajo el sistema de evaluación continuada que requiere el Plan Bolonia. De este modo se evitarán las actuales interferencias con las tareas que corresponden al PDI, como la generación de los recursos de aprendizaje de las asignaturas.
    • Colaboración en la tutorización y seguimiento de Trabajos de Fin de Grado y Trabajos de Fin de Máster, de acuerdo con las comisiones de coordinación de los títulos, y de forma coordinada con los equipos docentes.
    • Transversalmente, en tareas de acompañamiento y atención individualizada del estudiante a lo largo de su proceso formativo, como parte de las acciones de prevención del abandono, tanto mediante comunicación presencial como en red, con un contenido y horario flexibles, para la vinculación efectiva de los estudiantes en comunidades de aprendizaje activas.
  • De manera inmediata y previa a la transición a la nueva figura, se elaborará un censo común actualizado y transparente de profesores tutores de la UNED, con especificación de currículum vitae, su nivel académico, situación laboral y docente y retribuciones. Este primer elemento será imprescindible para definir la ordenación académica en la UNED que permita una coordinación directa e integrada de nuestras enseñanzas, superando el desconocimiento que actualmente tiene el PDI sobre los perfiles de los profesores tutores que participan en las asignaturas.
  • Se incluirá a los profesores tutores en el plan de formación del PDI, con actualización en técnicas específicas de apoyo al aprendizaje de las áreas correspondientes y con la colaboración de las facultades o escuelas. Paralelamente a la actualización de la figura del profesor tutor, será necesario revisar los baremos de venia docendi para que se ajusten al perfil definido en la nueva normativa, corrigiendo algunas de sus disfunciones actuales.
  • Se apoyará la actividad investigadora de los profesores tutores, y, en la medida en que esta revierte en los indicadores de la UNED, se propondrá su participación en el plan propio de investigación y en la convocatoria de asistencia a congresos científicos.
  • Por lo que respecta al problema de la compatibilidad del ejercicio de la función tutorial con la percepción de la pensión de jubilación, acuciante en el momento actual pero con implicaciones futuras muy importantes para la UNED, proponemos actuar de forma coordinada con la Junta Nacional, con una participación activa y efectiva que incluye obtener el mejor asesoramiento técnico —a través de la Abogacía del Estado, pero no solo—, para revertir la situación actual, trasladando a los directores de centros asociados directrices claras y puntuales e informando de manera transparente y fluida a todos los implicados.