Investigación, transferencia e innovación

La investigación es el elemento diferencial de una universidad, frente a un simple centro de enseñanza superior. En la UNED estamos aún lejos de la productividad científica de las principales universidades españolas. Uno de los indicadores que mejor refleja nuestras carencias es el porcentaje de Personal de apoyo a la Investigación y el Desarrollo (PI+D) que trabaja en la universidad, en el que la UNED ocupa la última posición de todo el sistema universitario español: 0,8%, frente al 14,5% de media. Ese colectivo está formado por el personal en formación predoctoral, el personal investigador postdoctoral y miembros de PAS. Sufrimos carencias muy importantes en las tres figuras, consecuencia de errores en la política institucional de apoyo a la investigación llevadas a cabo por los equipos de gobierno anteriores (como muestra clara de ese desinterés, en el año 2015 el presupuesto dedicado al Plan de Promoción de la Investigación de la UNED quedó reducido a cero).

En nuestro proyecto de universidad es imprescindible el apoyo activo a la investigación. Nuestros investigadores pueden jugar un papel mucho más relevante en las convocatorias competitivas de investigación si se facilitan las condiciones para la presentación y desarrollo de proyectos y para la difusión nacional e internacional de los resultados de la investigación; y si como condición previa se preserva y se valora un tiempo de la jornada laboral del PDI dedicado a las tareas de investigación.

Para impulsar de manera decidida la investigación en la UNED proponemos las siguientes medidas:

  • Nos dotaremos de una oficina de proyectos comparable a la de las universidades de nuestro entorno, incrementando el PI+D hasta alcanzar, al menos, la proporción media de las universidades españolas. Los investigadores de la UNED deben contar con la ayuda de suficientes gestores de proyectos experimentados en convocatorias europeas, proyectos de fundaciones internacionales y en colaboración con entidades latinoamericanas, como sucede en las universidades de nuestro entorno.
  • Se impulsará la constitución de un auténtico plan propio de promoción de la investigación, dotado inicialmente con un millón de euros procedentes de la revisión de gastos ineficientes y de la  ampliación de los actuales mecenazgos. En el marco de dicho plan, se incluirá la convocatoria de contratos postdoctorales que incrementen el PI+D de la UNED, para acercarlo a la media de la universidad española. Se apoyará económicamente la participación de nuestro profesorado, especialmente el contratado temporalmente, en las convocatorias de ayudas internacionales de movilidad. Se apoyarán económicamente las infraestructuras científicas (laboratorios, equipamiento y fondos bibliográficos) y se ofrecerán ayudas para la difusión de los resultados de la investigación (presencia en congresos, traducción de textos y publicación en abierto). Se creará un catálogo de servicios y facilidades externas (soportes de computación, equipamiento de neuroimagen, etc.) que se pondrá al servicio de los grupos de investigación.
  • Igualmente, se fomentará y reconocerá la participación en convocatorias públicas competitivas para contratación de personal investigador —como Juan de la Cierva, Beatriz Galindo o Ramón y Cajal— sin gravar los presupuestos de los departamentos.
  • Se reconocerá la transferencia y difusión de la investigación como otra de las aportaciones esenciales de la universidad a la sociedad, y trabajaremos para canalizar adecuadamente estas iniciativas. Se establecerá un mecanismo para detectar la iniciativas incipientes desarrolladas por nuestros investigadores en las que confluya el interés institucional, ya sea por cuestiones estratégicas o por oportunidades del mercado, con el fin de apoyar su desarrollo.
  • Junto con las unidades específicas de atención a los investigadores, se articularán los protocolos que permitan integrar de manera fluida el apoyo que prestan determinados servicios administrativos que acompañan el ciclo de trabajo en un proyecto, como la biblioteca de la UNED, los servicios de apoyo a la organización de eventos internacionales, o la implicación de los centros asociados de la UNED, en España y el extranjero, que en la actualidad no poseen un papel activo en este terreno.